Detenido Lupin, el leonés de 23 años considerado el mayor ciberestafador del país

La Guardia Civil, en la denominada operación Lupin y bajo la dirección del Juzgado de 1ª instancia e instrucción nº 4 de Requena, ha detenido a J.A.F, un joven leonés de 23 años de edad, considerado el mayor ciber-estafador en la historia de España, sobre el que recaían más de 25 requisitorias judiciales de detención por todo el territorio nacional, lo que lo convertía en objetivo prioritario para todas las policías de nuestro país.

La UCO, que le arrestó hace 15 días en un hotel madrileño, le puso el nombre Lupin, como el famoso ladrón de las novelas de Maurice Leblanc, que también tuvo sus réplicas, por ejemplo, en unos dibujos animados. Este pasado jueves la operación Lupin culminó con el ingreso en prisión de sus dos lugartenientes, detenidos el martes y el miércoles por los agentes. Esta investigación ha traído de cabeza a las fuerzas policiales durante el último año y medio, pues Lupin está considerado como el mayor ciberestador de la historia.

Páginas copiadas

Según las pesquisas de los agentes, las estafas se cometían por la venta de productos de electrónica -vídeoconsolas y teléfonos móviles sobre todo- en tiendas ‘on line’ fraudulentas, a través de páginas web copiadas de otras legales y de prestigio. Una característica común de estas páginas web, era su mínima duración en el tiempo, llegando a activarse únicamente durante un fin de semana y desapareciendo a continuación sin dejar ningún tipo de rastro. En ese breve periodo, la página era sometida a una intensa campaña de publicidad y posicionamiento web en los principales buscadores y redes sociales con llamativas ofertas, todo ello con la intención de captar el mayor número de potenciales compradores en el menor tiempo posible.

Los agentes de la Unidad de Delitos Telemáticos de la UCO que estaban tras él rastrearon más de 30 tiendas on line manejadas por la red, a las que en muchas ocasiones conseguían derivar a sus víctimas desde otras tiendas legales. Por ejemplo, la UCO explica que el famoso portal de compraventas Wallapop «ha colaborado muy activamente en la investigación». Algunos de los dominios que manejaba Lupin y que ya han sido cerrados por la UCO son instantgaming.co,mielectro.co o pcespecialists.com.

El volumen de ventas conseguido por esta persona ha sido tal, que los investigadores han podido corroborar como los ingresos mensuales fruto de la actividad delictiva del detenido superaban en ocasiones los 300.000 euros, cifra de la que también solía alardear él mismo en sus círculos más cercanos.

Llamadas telefónicas

Lupin se dedicaba a planificar sus estafas y sus dos lugartenientes ponían en práctica sus planes, uno creando la infraestructura web y el otro captando a las mulas o testaferros. Para dar más credibilidad a la estafa, incluso llamaban por teléfono a los clientes y se ganaban su confianza.

Pero gracias a eso la estafa adquirió una nueva dimensión: a algunos clientes les convenció para que se descargaran una aplicación que les permitiría hacer un seguimiento de sus pedidos. En realidad, esa aplicación robaba las claves de la banca on line de los usuarios y además desviaba los SMS de seguridad que envían los bancos para confirmar una transacción. Y así, sin enterarse, las víctimas perdían todos sus ahorros, pues Lupin se dedicaba a ir de un cajero a otro para sacar cantidades ingentes de efectivo, pero siempre tomando sus especiales medidas de seguridad, que consistían en cambiar de taxi constantemente para asegurarse de que nadie le seguía.

Cuando se realizaron los registros, se encontraron fajos y fajos de billetes y 50 teléfonos, así como 100 tarjetas SIM, porque cambiaba casi a diario los dispositivos.

la estafa del siglo, 1.000.000 euros en Black FridaY

Entre los muchos indicios y pruebas incriminatorias obtenidas por los investigadores contra esta organización delictiva, se ha podido conocer y al mismo tiempo truncar los planes de futuro a corto plazo de este grupo criminal, en el que J.A.F estaba preparando, junto al resto de detenidos, la infraestructura necesaria de cuentas corrientes, teléfonos y webs fraudulentas para obtener un millón de euros en el próximo BlackFriday, cantidad que se habían marcado como colofón en una sola campaña.